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Esta feliz mano se dora a tu sombra,
y yo, loco en el vino, me hundo en tu carne,
en el estampido de tus tetas.
A tu lado no temo quedarme sin un abrazo
de ese pergamino que el día
coloca entre el tiempo y mi yo.
Amo tu cabellera que no es para adioses
sino para entrar en la playa.
Sólo eso: una mano tuya para anunciar
El verano que arde tu en boca.
Mano mía corazón digital
mano feliz metida en tus tetas.
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